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El Problema con Italia cobra peso tras la boda del Emperador en Sevilla con Isabel de Portugal en 1526, éstos deciden retirarse a Granada a pasar su luna de miel. Situación que se alargaría durante un año y que tendría graves consecuencias para el Emperador en Italia. Durante el tiempo de descanso, Venecia y Roma acuerdan aliarse con Francisco I para echar a Carlos de sus dominios italianos, al tiempo que el rey Francés se alía con los Turcos y el Papa Clemente pasa a formar parte de esta alianza. Carlos pone rumbo a Roma y se produce uno de los hechos más desagradables de su reinado el "Saco de Roma". El Papa cae preso del Emperador y finalmente llega a un acuerdo con Carlos por el que le cede una fuerte suma de dinero y algunas plazas italianas. A partir de ese momento Clemente VII pasa a convertirse en aliado de Carlos V, que es nombrado Emperador de los Romanos y defensor del Cristianismo, consigue firmar un acuerdo con Venecia y somete Florencia.
A partir de este momento Carlos centrará sus esfuerzos en el nuevo enemigo que procede de Turquía y tiene por nombre, Solimán I, El Turco. El hecho más relevante de este conflicto es la toma de Tunez por parte del Emperador en 1535. Y el fracaso en la conquista de Argel en 1541.
En el aspecto religioso, Carlos I de España y V de Alemania es coronado Emperador de los Romanos en 1530 por el Papa Clemente VII, y aunque siempre defendió el cristianismo, desde ese mismo instante estará obligado a la defensa de la pureza de la religión.
El problema religioso se le plantea a Carlos V desde dos frentes. Por un lado la cristiandad se veía amenazada internamente por divisiones políticas y religiosas, Lutero amenazaba con lanzar su rebelión contra el Iglesia de Roma; y por otro, la amenaza llegaba del exterior, los turcos avanzaban por los Balcanes y el Mediterráneo, situación que se vio agravada cuando Francia se alía con El Turco.
Contra Lutero, Carlos V utilizó la fuerza política y la guerra, pero fracasó en ambas. Reuniones, alianzas, tratados y compromisos nada surtió efecto, el Concilio de Trento fracasó y Carlos V recurre a las armas y en 1547 en la famosa batalla de Mühlberg derrota a los Protestantes, de nada sirvió en 1555 se firma la paz de Augsburgo por la que se da libertad a los Príncipes Alemanes a imponer su propia fe en sus estados.
Por otro lado el avance de los Turcos, de la mano de Barbarroja, comenzó a amenazar sus posesiones en Italia y en España, Carlos V en 1535 dirigió personalmente la conquista de Túnez pero seis años después fracasó en la conquista de Argel. La penetración del Islam en el Imperio ya había comenzado y será Felipe, hijo de Carlos V, quien tendrá que enfrentarse Ante tanto fracaso en Europa, la lucha por el Cristianismo se concentró dentro del Imperio español en la persecución de la herejía y fuera de las fronteras españolas, en la cristianización del Nuevo Mundo.
Una intensa vida política y religiosa para un hombre que siempre tuvo en su pensamiento la unificación, se señala que era pacífico y que nunca empuñó un arma si no era para defender su reino o su religión, pero lo que es indudable es que política y guerra caminaron siempre juntas y que al final fracasó en la empresa más importante de su reinado, la unificación de todos su reinos bajo una única religión, el Cristianismo. Este doble fracaso lo llevó a abdicar en su hijo Felipe y su hermano Fernando, encaminando sus pasos hacía el retiro del Monasterio de Yuste.